Antes de decir nada, quiero dar las gracias por esta serie increíble y por todos los amigos que he conocido a partir de ella. Me ha dado tantas emociones, momentos de pasión, tristeza, risa, tensión... Jamás olvidaré crónicas vámpiricas, estos ocho años han sido estupendos.
Respecto al final, han pasado tres días y aun sigo algo confusa. En cierto modo, creo que han hecho un gran trabajo, puesto que nos han dado el gran final "Delena" que yo siempre he querido, y ellos vivirán una vida feliz y larga como humanos. Respecto a Damon y a Elena creo que todo está bien.
Pero hay detalles que no me gustan. ¿Stefan muriendo y sacrificandose por todos? Sé que logró la paz. Pero su vida como humano acababa de comenzar. Creo que merecía haber vivido su vida humana, aunque comprendo que tuvo una vida épica: se enamoró, encontró la felicidad y la paz con su hermano y al sacrificarse por el pueblo también quedó en paz consigo mismo.
Sin embargo, no entiendo cómo es posible que Stefan pudiera mantener a Katherine agarrada, cuando ella es el diablo, literalmente, y él ahora sólo un frágil humano. Katherine debería tener fuerza suficiente para marcharse.
Tampoco comprendo qué ha pasado con Bonnie. ¿Va a vivir su vida mientras Enzo se queda en un mundo psíquico sólo creado por ella? ¿Con la esperanza de verlo en algunos momentos? Creo que Bonnie merecía un final con Enzo, uno de verdad.
Como Klaroline que soy, adoro el detalle de la carta de Klaus a ella y comprendo que nada podría darse entre ambos si Stefan hubiera vivido. Creo que veremos a Caroline en los originales y eso me encanta.
Un detalle que me ha alegrado mucho a la vez que hecho llorar es que en cierto modo todo comienza y acaba con Stefan. Y eso es realmente bonito, porque siempre añoré algo de Stelena a pesar de haber sido desde el principio Delena. Que encuentre la paz con Lexi es magnífico porque todos adorabamos a Lexi.
Para finalizar, creo que debo agradecer las últimas escenas en las que todos encuentran la paz. Son un poco confusas y desorientadas, pero creo que tras la muerte de Stefan el único consuelo que podemos tener es saber que todos acaban reuniéndose finalmente otra vez.
Películas y libros
lunes, 13 de marzo de 2017
viernes, 22 de enero de 2016
Shame
Shame es una película dirigida por Steve McQueen de 2011. Protagonizada por Michael Fassbender y Carey Mulligan ha sido víctima de muchas críticas y una gran controversia. Ha sido considerada por muchos como un éscandalo, un film "sucio" y descarado.
Sin embargo, he de reconocer que, personalmente, esta película me ha dejado boquiabierta. Creo que es brillante, genial.
Nuestro protagonista, Brandon, es un joven y apuesto neoyorquino con serios problemas para controlar y disfrutar de su agitada vida sexual. Tampoco se nos dice mucho de él, pero podemos ver este aspecto de su vida constantemente.
Nada realmente parece entusiasmar a Brandon. No vemos en él nada que le active emocionalmente. Hasta que... aparece Sissy. Sissy es su hermana menor, una chica tan solitaria como él, con la tristeza dentro. Ambos encajan perfectamente en la ciudad gris y deprimida que vemos.
No hay mucho que el film nos deje cien por cien claro. Simplemente nos va dejando algunas pistas y nos permite que reconstruyamos nuestras propias ideas e intuiciones.
En mi opinión, Brandon siente algo por Sissy. Y no amor fraternal exactamente. Creo que está enamorado de ella, que siempre lo ha estado, y que es por ese motivo por el que la intenta expulsar de su vida, la que a la vez es vacía y sin afecto ni cariño sin la presencia de su hermana.
Creo que Brandon no se quiere dejar sentir. Está abrumado por lo monótona y aburrida que es la vida. Vemos todos los días su viaje en tren, una pura rutina vacía. Y su hermana despierta en él luz, amor algo desconocido para él.
Ambos se conocen perfectamente y saben lo enfermos y solos que están. Sin embargo, se aceptan y se aman.
La película no es solamente brillante por la relación entre estos dos personajes, si no por cómo muestra la depresión y la soledad. No se centra en ella como otros films, sino que nos hace darnos cuenta de que en cierto modo siempre está ahí, a veces pasando más desapercibida que otras.
Sin embargo, he de reconocer que, personalmente, esta película me ha dejado boquiabierta. Creo que es brillante, genial.
Nuestro protagonista, Brandon, es un joven y apuesto neoyorquino con serios problemas para controlar y disfrutar de su agitada vida sexual. Tampoco se nos dice mucho de él, pero podemos ver este aspecto de su vida constantemente.
Nada realmente parece entusiasmar a Brandon. No vemos en él nada que le active emocionalmente. Hasta que... aparece Sissy. Sissy es su hermana menor, una chica tan solitaria como él, con la tristeza dentro. Ambos encajan perfectamente en la ciudad gris y deprimida que vemos.
No hay mucho que el film nos deje cien por cien claro. Simplemente nos va dejando algunas pistas y nos permite que reconstruyamos nuestras propias ideas e intuiciones.
En mi opinión, Brandon siente algo por Sissy. Y no amor fraternal exactamente. Creo que está enamorado de ella, que siempre lo ha estado, y que es por ese motivo por el que la intenta expulsar de su vida, la que a la vez es vacía y sin afecto ni cariño sin la presencia de su hermana.
Creo que Brandon no se quiere dejar sentir. Está abrumado por lo monótona y aburrida que es la vida. Vemos todos los días su viaje en tren, una pura rutina vacía. Y su hermana despierta en él luz, amor algo desconocido para él.
Ambos se conocen perfectamente y saben lo enfermos y solos que están. Sin embargo, se aceptan y se aman.
La película no es solamente brillante por la relación entre estos dos personajes, si no por cómo muestra la depresión y la soledad. No se centra en ella como otros films, sino que nos hace darnos cuenta de que en cierto modo siempre está ahí, a veces pasando más desapercibida que otras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


